Ahlam Shibli احلام شبلي

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© Ahlam Shibli



The Valley

Arab al-Shibli, Palestina, 2007-2008
serie de 28 fotografías, 38 x 57,7 cm; 57,7 x 38 cm, impresas en gelatina de plata; proceso cromogénico



Las fotografías que integran la serie The Valley fueron tomadas en 2007 en el pueblo de Arab al-Shibli y sus tierras, en la Baja Galilea de Palestina/Israel.


El 28 de octubre de 1957 veintiocho notables del pueblo de Arab al-Shibli escribieron una carta al señor Elisha Soltz, gobernador militar israelí de Nazaret. En ella le exponían tres peticiones.
Se le solicitaba:

1. La devolución de sus tierras, la construcción de una carretera asfaltada hasta el pueblo y el suministro de agua y electricidad.

2. Laorden de devolver el dinero recaudado entre los habitantes del pueblo para poder edificar una escuela.

3. El permiso para la construcción de casas en el pueblo y la inclusión del nombre del mismo en el mapa del país; el «mapa de la sagrada patria», según sus palabras.


En la carta los representantes del pueblo explicaban su situación: Antes de la guerra de 1948 mantenían buenas relaciones con sus vecinos judíos, los habitantes de Kfar Tavor, y con el comandante judío del distrito. En aquella época ambas partes habían acordado que las gentes de Arab al-Shibli y sus vecinos judíos mantendrían entre sí relaciones de fraternidad y se abstendrían de cualquier discriminación étnica. Ambas partes se protegerían mutuamente tras la guerra, ya fuese en un Estado árabe o en uno judío. El acuerdo fue firmado por el representante de Arab al-Shibli, el representante de Kfar Tavor y el comandante judío del distrito.

En 1950, sin embargo, dos años después de la guerra y del establecimiento del Estado de Israel, se pidió a los hombres de Arab al-Shibli que acudiesen a una reunión en el Instituto Kadoorie con el gobernador militar israelí, el funcionario responsable de las denominadas propiedades de los ausentes y el director del Instituto. Se les pidió la permuta de unas tierras durante el plazo de un año: las tierras buenas al este del Wadi al-Midy, que oficialmente eran propiedad de los vecinos que habían permanecido en el pueblo, por las tierras sin explotar en el lado oeste del Wadi al-Midy, que pertenecían a la gente que había huido del pueblo y habían sido requisadas por el Estado de Israel. Los vecinos del pueblo aceptaron y se firmó un convenio, por triplicado. Cada una de las partes recibió la suya, pero el comandante de distrito israelí pidió que se le confiase a él la copia del pueblo a fin de guardarla a buen recaudo. Pasado el tiempo, la otra parte rehusó la devolución de las tierras. El comandante de distrito israelí negó la existencia del acuerdo. A los habitantes del pueblo se les dijo que estuviesen callados, y así lo hicieron.

En 1952 las cosas empeoraron. Algunas personas fueron detenidas y a otras no se les permitió salir de la población. En 1954 el funcionario estatal responsable de las propiedades de los ausentes llegó al pueblo y reclamó las fincas que habían pertenecido a los refugiados y que habían sido cedidas a los vecinos según el acuerdo de 1950. En 1957, cuando los vecinos solicitaron permiso para edificar casas en su pueblo, les fue denegado alegando que la población no constaba en el mapa oficial del Estado. Asimismo les fue denegada la transferencia de las 3.000 liras cobradas a los vecinos por la delegación en Nazaret del Ministerio de Hacienda israelí para construir una escuela en lugar de alquilar locales en el pueblo, por lo que el proyecto quedó inconcluso.

La carta terminaba recordándole al gobernador militar israelí que el pueblo había sido rebautizado con el nombre de una de las siete familias que ya vivían allí en tiempos del Mandato Británico, la familia Shibli. Las relaciones entre las diferentes familias siempre habían sido problemáticas. La familia Shibli, escribían, era la que había permanecido en Israel tras la guerra y ellos no deseaban conservar el antiguo nombre del pueblo, Arab al-Sbaih.